Para conquistar te dicen amanecer, yo prefiero decir anochecer.

Las mañanas son caóticas, la prisa y la rutina arruinan los momentos.

En cambio, la noche es de plática, besos y descanso.

Tu voz es el sereno, tu respiración los grillos nocturnos que me acompañan.

Las estrellas de tu rostro son la paz en la marea alta de mi estrés.

- Pablo Violante