Piedra pensante
Estos quince días de tomar antibiótico y cerca de veinte días sin hacer ejercicio me han vuelto una tortuga, voy por los espacios como si cargara el mundo y me deslizara sutilmente por el tiempo.

Tallerista, escritora y promotora de Cultura de Paz (mediadora de lectura del programa nacional de salas de lectura). Diseñé este espacio, Nostalgia del Paraíso, con el deseo de difundir la cultura de paz y dar voz a mis alumnos del taller: Nostalgia del paraíso, del taller al que pertenezco: Olas de pleamar y a otras Voces que deseen dejar su huella en este espacio literario. Me defino con una gran sensibilidad y observación para la creación de textos literarios. Me gusta encontrarme con gente que le interese la lectura, la escritura y generar conversaciones significativas.
Estos quince días de tomar antibiótico y cerca de veinte días sin hacer ejercicio me han vuelto una tortuga, voy por los espacios como si cargara el mundo y me deslizara sutilmente por el tiempo.
Escuchaba canciones de Luis Miguel en Spotify mientras ordenaba un cajón lleno de ropa. Cuando oí: “Necesito olvidar para poder vivir, no quisiera pensar que todo lo perdí…” Todo era simple y cotidiano hasta que la canción se abrió a unas líneas que no pude resistir y mis ojos se rompieron en pedazos: “siempre recordaré aquellos ojos verdes que guardan el color que los trigales tienen”.
Todos podemos sentir y reconocer los efectos de la temperatura cuando la salud se desordena, pero a mí me traen muchos recuerdos. Fragmentos del pasado surgen como una transición entre la vida y la muerte, la sensación de desprendimiento a medias, de mover el cuerpo y sentir que no me sigue o que ya no es mío, de cansancio exagerado y de vez en cuando, momentos lúcidos en los que sentía los dedos de mi mamá en la nariz, para ver si todavía respiraba.
El pasado miércoles 2 de septiembre de 2026 se reunió el círculo de lectura “Nostalgia del paraíso” en las instalaciones del Centro Cultural Bicentenario a las 18:30 horas, en esta sesión se abordó un texto que se adentra en una de las zonas más delicadas de la experiencia humana:
¿Por qué los adolescentes aprenden mejor cuando viven en paz? En México hablamos mucho de educación, pero poco de convivencia. Mucho de contenidos, pero poco de emociones. Mucho de rendimiento, pero casi nada de paz. Sin embargo, la evidencia es contundente: los adolescentes aprenden mejor cuando se sienten seguros, escuchados y respetados. La cultura de paz no es un adorno pedagógico: es una condición neurobiológica para el aprendizaje.
La cultura de paz no es un concepto académico ni un programa institucional: es una forma de estar en el mundo. Es la decisión cotidiana de relacionarnos sin destruirnos e ir en contra de las fuerzas que nos deshumanizan. Es la convicción de que la paz no es pasividad, sino acción ética.
Los ciclos terminan, los ciclos son una reafirmación de la continuidad, del esfuerzo, de la metamorfosis, de la alquimia. La tinta insiste en dejar sus trazos, la página en abrirse a la palabra, la palabra semilla que parece que se pierde en el aire, pero incentiva al mundo con su resonancia lumínica.
Algunas películas conllevan cierta dificultad de interpretación, es el caso de Backrooms, podemos analizar con amplitud su metáfora conceptual y encontrar una variedad de sentidos. Una de las características de la metáfora cinematográfica es que puede ser observada desde distintos ángulos. Descifrarla depende de qué tanto observes, escuches y entiendas el contexto.
El círculo de lectura “Nostalgia del paraíso” llevó a cabo su sesión programada el pasado 17 de junio, en el Centro Cultural Bicentenario de Ciudad Madero, donde nos reunimos para reflexionar en comunidad bajo el tema “Civilizar el mundo: un acto de paz”.
Nostalgia del paraíso, el círculo de lectura dedicado a la cultura de paz realizó su sesión el miércoles 13 de mayo de 2026 en el Centro Cultural Bicentenario.
Ciudad Madero, Tamps., 15 de abril. A las 6:30 p. m., el Centro Cultural Bicentenario recibió a los participantes del Círculo de Lectura Nostalgia del Paraíso para una sesión dedicada a pensar la cultura de paz desde la palabra, la memoria y el diálogo colectivo. La reunión llevó por título “Memoria que abre caminos”, en alusión a la capacidad de los relatos para acompañar, esclarecer y transformar realidades marcadas por la violencia. Durante el encuentro, el grupo leyó y comentó un texto que aborda el tema de la desaparición forzada, con el propósito de abrir un espacio de escucha crítica y reflexión ética sobre uno de los fenómenos más dolorosos y urgentes del país.
En la película Proyecto Fin del Mundo, el protagonista, Grace, despierta sin saber quién es dentro de una nave espacial, no es un astronauta, pero es un doctor en biología molecular que fue ridiculizado y obligado a subirse a la Hail Mary con la pretensión de usarlo para salvar el mundo.