Ayúdame inspiración,
escribo sobre ella.
Ella tan salvaje,
animal y feroz.
Ayúdame inspiración,
canto para ella.
Ella tan violenta
que agita mi alma,
me impulsa a reescribir estrellas,
me convierte en un cometa de palabras.
Cuando se apodera de mí
bailo sobre olas de pasión,
sangro tinta de dolor,
invoco demonios,
y comulgo con Dios.
Ella es un vaivén,
como agua de río al mar,
como aire de ciclón.
Yo le lloro,
yo le amo,
Yo le necesito
yo la conozco como... poesía.
- Isabel Solís Romo




