En los espejos amables
resuenan
los meses y los días.
En cambio, los espejos malos
guardan delitos incontables
rencores oxidados
celos peripatéticos
esa clase de fantasías.
-Luisa Govela.

En los espejos amables
resuenan
los meses y los días.
En cambio, los espejos malos
guardan delitos incontables
rencores oxidados
celos peripatéticos
esa clase de fantasías.
-Luisa Govela.
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